miércoles, 19 de enero de 2011

HISTORIA


A tres leguas de aquella antigua Villa, y no muy lejos del Coto Real denominado de Oñana, se halla situado el pintoresco y célebre Santuario de María Santísima del Rocío, tan popular y conocido en Andalucía, por la belleza singular de la Sagrada Imagen, por la celebridad de sus romerías, y sobro todo por la tierna y acendrada devoción que los habitantes de las provincias de Huelva y Sevilla profesan desde tiempo inmemorial a tan peregrina y encantadora efigie de la Madre de Dios.
Considerada bajo el punto de vista que hoy presenta, es de estatura natural, y se halla vestida con el traje característico del siglo XVII, época en que empezaron a vestirse de telas las imágenes, pues hasta entonces se había acostumbrado hacerlo así, y sólo se veían talladas y pintadas con variedad de colores. El Niño Jesús lo muestra delante sosteniéndolo con sus manos, e inclinando su vista hacia El, y toda ella ofrece el aspecto de la mujer misteriosa, que vio San Juan en sus revelaciones, rodeada de los rayos del Sol, coronada con diadema imperial de estrellas, y debajo de sus pies la luna.

La antigua celebridad de esta Imagen, pide ahora con detención examinarla monumentalmente y artísticamente, y al efecto, hemos visitado su Santuario pare estudiarla despojada de las vestiduras sobrepuestas con que se halla adornada en nuestros días. desde luego, lo primero que descubrimos al fijar la vista, es una bellísima escultura, que mide poco más de un metro, y revela el estilo propio de los principios del siglo XV, época en que fue aparecida según refiere la tradición
El estado de deterioro en que se hallaría, debió hacer que se tratase de su restauración, y ésta imprimió seguramente en ella el sello del último período del gusto llamado gótico. está embutida en la que se describió antes, tiene completamente borrado su rostro, pende de sus hombros un sencillo manto pintado de azul y el vestido está de verde, sujetándolo a la cintura una correa salpicada de estrellas de color de oro, dejándose ver entre los pliegues de la túnica por su parte baja el calzado grana de forma puntiaguda. En el sitio del pecho al lado izquierdo, está perfectamente señalado el lugar que ocupó el Niño, como también la sentida actitud del brazo con que lo sujetaba la Señora, La rigidez y el estilo severo con que los artistas de aquella edad modelaban sus estatuas, está en relación con el aspecto que manifiesta, y es todo lo que hoy se puede apreciar de esta obra de arte.

De todo lo expuesto se deduce claramente que la Imagen ha sido modificada en dos ocasiones distintas: la primera cuando fue hallada, y con posterioridad a mediados del siglo XVII, que al tratar de vestirla sufrió una transformación radical, dejando oculta y maltratada interiormente la primitiva que se acaba de describir ¡Cuántas joyas artísticas se hallarán perdidas y ocultas, por la indiscreción y la ignorancia, semejantes a esta, cuyo estado no podrán menos de deplorar los amantes de los monumentos históricos, dando a la vez lugar a que se dude de la veracidad de las tradiciones piadosas de los pueblos!.

He aquí ahora lo que refiere la tradición popular acerca del origen, descubrimiento y prodigios de esta preciosa Imagen, según se halla consignado en la Regla de su Hermandad. Es un hecho constante, que las esculturas de la Santísima Virgen halladas o aparecidas en los bosques o montañas de los campos, traen su origen de haberlas ocultado allí los antiguos cristianos, cuando nuestra querida patria se vio invadidad por el furor de los sarracenos. Celosos aquellos fieles de la honra y gloria de Dios, y el culto y veneración debidos a su Santísima Madre, temían que sus Imágenes fuesen destruidas o profanadas por los secuaces del Corán, enemigos declarados de las prácticas de la religión de Jesucristo. Para evitar, pues, tan horroroso sacrilegio, las escondían en sitios ignorados, lejos de las poblaciones, y conservadas por la Providencia a través de los tiempos, se fueron encontrando muchas después de la reconquista, según plugo a los designios del Señor, para fomentar más y más la devoción a su amada Madre la Virgen María, por medio de prodigios y maravillas.

Historia de la aparición 
Un vecino de la villa de Almonte salió al campo con ánimo de distraerse en los placeres de la caza, y llegando al sitio de su término conocido con el nombre de La Rocina, bosque inculto y lleno de malezas, en el que había siglos tal vez que no penetraba planta humana, los perros se internan en la espesura, y demuestran con sus ladridos y ademanes la sorpresa que les cause un objeto extraño y desconocido. Semejante actitud impulsa al cazador, llevado de un instinto natural, a penetrar en lo interior del sitio donde estaban, y aproximándose, admira una imagen colocada sobre el tronco de un árbol; llegándose a ella la examina, y reconoce en efecto que es un bello simulacro de la Madre de Dios.
Era de talla, y tenía sobrepuesta una túnica de lino entre blanca y verde, con una inscripción latina a la espalda que decía: Nuestra Señora de los Remedios. Atónito con la vista de tan peregrina hermosura, se postra a venerar la Imagen de la Virgen, e inmediatamente trata a costa de gran trabajo sacarla de aquel sitio montuoso, y así lo verifica al punto; más como fuese su intención, dice la relación impresa que citamos antes, colocarla en la villa de Almonte, distante tres leguas de aquel lugar, siguiendo sus piadosos deseos, se quedó dormido, a esfuerzo del cansancio y la fatiga; y al despertar se halló sin la sagrada imagen.
Afligido y penetrado de dolor, volvió al sitio donde la halló primeramente, y la vio allí lo mismo que antes, conociendo que por medio de aquel singular y maravilloso prodigio, manifestaba la Señora su voluntad de que allí fuese donde se le tributase culto y veneración. Entonces marchó a Almonte a referir todo lo acaecido, y propagada la noticia con la mayor rapidez, salieron el clero y el Cabildo de la villa seguidos de numeroso pueblo, y dirigiéndose al lugar de la aparición o hallazgo de la devota efigie de María, la vieron tan peregrina y encantadora, que desde aquel mismo instante empezó a arrebatar los afectos de los corazones, y ser objeto de la más entusiasta y fervorosa devoción.

Desde luego se le erigió allí una pequeña ermita, y se construyó el altar para colocar la Sagrada Imagen, de tal modo que el tronco en que fue hallada, le sirviese de pedestal. A pesar de la advocación de los Remedios con que sin duda fue venerada en la antigüedad, la llamaron generalmente de Las Rocinas, por el sitio de su invención, cuyo título, andando el tiempo, se ha mudado insensiblemente en el misterioso y poético del Rocío, con que es invocada hoy la Señora, no sin una mística y significativa alusión.

Extendiéndose, pues, por toda aquella comarca la devoción a María Santísima de las Rocinas, adquiriendo nombre de milagrosa, y a fines del siglo XVI su fama había pasado ya las Américas, y prueba de ello, dice la relación anterior, que entre sus devotos se señaló notablemente en aquellas apartadas regiones, Baltasar Tercero, natural de la ciudad de Sevilla, el que hallándose en Lima por los años de 1587, otorgó su testamento ante el escribano público Esteban Pérez, y dejó entre otros legados, uno de mil pesos, para que llevados a Almonte se impusiesen, y se fundase una capellanía en la ermita de Nuestra Señora, a fin de que los moradores de aquellas selvas y contornos no careciesen los días festivos del Santo Sacrificio de la Misa.

Además dejó también otra limosna de quinientos pesos para reparar la ermita y hacer habitaciones para el Capellán, que debía celebrar en ella todos los días.
Progresivamente iba aumentándose el fervor y la devoción a la Santísima Virgen, y el año de 1635 fue asignado por primer Ermitaño el P. Fray Juan de San Gregorio, de la Congregación de San Pablo, cuya vida ejemplar y edificante contribuyó poderosamente a promover y fomentar el culto con notable concurrencia de los fieles. Más donde se experimentó de un modo visible la protección de la Soberana Señora, en cuantos la invocaban ante esta su Sagrada Imagen, fue en la horrorosa epidemia que afligió a Sevilla y toda su comarca en los años de 1649 y siguientes.
Desde aquella triste época data su principal y mayor celebridad. Consternados los hijos de Almonte acordaron llevar la Imagen de las Rocinas a la iglesia parroquial de la villa, y ésta se vio libre de aquel terrible azote que asolaba a Andalucía. Con éste motivo se hizo fiesta solemnísima, en la que fue elegida su Patrona. Asimismo data desde aquella fecha la institución de su fiesta anual el día segundo de Pascua del Espíritu Santo, como igualmente la tan renombrada romería, que ha llegado hasta nosotros como la más numerosa de cuantas por aquí se conocen, y la que goza de más fama y popularidad.

Al mismo tiempo se refiere también la fundación de la Hermandad, para sostenimiento y solemnidad de los cultos, y a imitación de ésta han ido erigiéndose otras sucesivamente, según el orden siguiente de antigüedad. después de la primitiva de Almonte, ocupa el primer lugar la de Villamanrique, a ésta le sigue la de Pilas, después la de La Palma, a ésta las de Moguer y Sanlúcar de Barrameda, y por último las de Triana, Umbrete y Coria del Río.

Fuente: JOSÉ ALONSO MORGADO Y GONZALEZ Y GONZALEZ
(Nº 26 de la Revista "Sevilla Mariana" 15-VII-1882)

EL ROSARIO DEL DOMINGO

En la noche del domingo, los rocieros se vuelven a congregar para el rezo del Santo Rosario. A diferencia del Rosario del Sábado llamado "Rosario de Almonte" en el que el pueblo de Almonte invita a participar a todos los devotos, este Rosario es de todas las hermandades.

Es una imagen que impacta el ver cómo los hermanos van a acompañando a su Simpecado hasta la Plaza de Doñana formando comitivas en las que portan velas y bengalas. Porque Rocío también es Luz y se hace realidad esta noche así como también en la celebración de la Fiesta de la Luz (Candelaría) en el mes de Febrero.

Es un Rosario atípico, pues los "avemarías" que integran cada misterio de éste no son diez como es lo habitual en el rezo del Santo Rosario. Este Rosario es cantado por los fieles y puede llegar a tener más de treinta "avemarías" pues mientras que se reza cantando -así se reza dos veces como decía San Agustín- se espera a que llegen los Simpecados de todas las Hermandades.

Y al culminar este acto, con la llegada del Simpecado de la Hermandad Matriz de Almonte al interior de la Ermita, la espera de que sus hijos del pueblo de Almonte salten el cancel que rodea el Altar donde se ubican las andas que portan la imagen de la Virgen del Rocío y así comenzar la Procesión.

El rezo, el bullicio, las súplicas a Esa Blanca Paloma. En el recuerdo: los que no están. En la memoria: aquellos que enseñaron a otros a hacer el camino. En el corazón: el ruego por el perdón. Y en algunos labios, el canto por sevillanas:


"Salta la reja, almonteño,
que acaba la 'madrugá'".
FUENTE: PORTAL ROCIERO

DOÑANA


El Parque Nacional de Doñana se considera la mayor reserva ecológica de Europa y tiene fama universal. Su gran extensión de marismas acoge durante el invierno a numerosas especies de aves acuáticas, que suelen alcanzar cada año los 200.000 individuos. Muy próximos a Doñana se localizan otros espacios naturales que, aunque situados fuera de los límites del Parque Nacional, comparten paisajes similares así como el hábitat de diversas especies animales y vegetales. Nos referimos al Parque Natural de Doñana, donde se incluyen masas forestales de pinos, marismas máso o menos transformadas y tramos de brazos y caños del río Guadalquivir que antiguamente inundaban la marisma.

Las 53.709 Ha. del Parque Natural se distribuyen entre las provincias de Cádiz, Huelva y Sevilla.

En la localidad gaditana de Sanlúcar de Barrameda se encuentran las marismas de Bonanza, muy cerca de la desembocadura del Guadalquivir. Se trata de una franja de marisma natural que se inunda con las mareas, a diferencia del resto de las marismas del Guadalquivir que ya sólo reciben el agua de lluvia de algunos cauces. Todavía actualmente en estas marismas existen salinas que son visitadas por el flamenco y la avoceta para buscar refugio y alimento.

Muy próximo se halla el Pinar de la Algaida, donde en octubre se celebra una popular romería. Este bosque de pino piñonero procede de una replobación realizada a principios del siglo XIX y de otras plantaciones posteriores. En él nidifican el milano negro, con más de un centenar de parejas, así como el ratonero, el águila calzada, urracas y rabilargos. Lagunas ya desaparecidas como la Laguna del Ansar recibían multitud de anátidas de elevado valor cinegético.

En este pinar se halla el Santuario del Lucero, un antiguo recinto sagrado en el que se han encontado restos de diversas y ancestrales culturas, así como el Pozo de los Caveros de origen romano.

También en Sanlúcar se encuentra el Centro de Recepción e Interpretación de la Naturaleza "Bajo de Guía" que, además de ofrecer información general sobre el Parque, posibles rutas o itinerarios, etc., posee entre otras una exposición permanente sobre las zonas húmedas de Andalucía. También el visitante puede conocer las tradicionales actividades económicas de Sanlúcar, como la carpintería de ribera para la construcción de sus típicas embarcaciones, la pesca,...además del folklore y las fiestas, como la de la vendimia en septiembre o el tradicional recorrido que numerosas embarcaciones hacen desde Sevilla hasta Sanlúcar por el río a final de mayo.

El pinar del Coto del Rey se continúa ya en la provincia de Sevilla, en los términos de Aznalcázar y Villamanrique de la Condesa, con bosques de pinos que constituyen el refugio de diversas especies de rapaces. Existen además marismas, transformadas en mayor o en menor medida para el cultivo del arroz, caños y cauces como el Brazo de la Torre, Isla Mayor o Entremuros del Guadiamar, donde acuden las aves que habitan en Doñana durante los veranos e inviernos de sequía.

Al norte de la provincia de Huelva se localizan los pinares y las marismas de Hinojos que, cuando se inundan, reciben miles de aves acuáticas. En el litoral de Almonte aparece el espectacular acantilado del Asperillo y más hacia el oeste se dispone el complejo del Abalario, salpicado de pequeñas lagunas rodeadas de pinos y eucaliptos. En la misma playa o en las dunas, erosionadas por el oleaje y casi destruidas existen todavía restos de torres vigías.

Sin duda alguna, la más singular manifestación cultural de toda la comarca es la romería del Rocío. Millares de peregrinos acuden en carretas, a pie o a caballo, hasta esta aldea a orillas del Arroyo Madre de las Marismas donde el rey Alfonso X el Sabio mandó construir la ermita de la Virgen.

Fuente: Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.

LA PROCESION

Y tras el Santo Rosario, la espera de que se produzca el salto de la reja. Desde la tarde del Domingo de Pentecostés se especula sobre la hora en que los jóvenes almonteños saltarán el cancel que delimita el presbiterio donde se encuentra el paso de la Virgen, momento que la tradición marcaba que fuera al alba del Lunes de Pentecostés y que, con el tiempo, se viene dando entre las dos y las cuatro de la madrugada.

Nunca se ha de preguntar a qué hora será el salto de la reja pues la respuesta que se encontrará es "cuando quiera la Señora".

La procesión en sí misma es atípica. Queda lejos de ser la imagen de un cortejo tipo en el que figuran insignas, personas guardando un perfecto orden en la comitiva y, como en muchos casos, acompañando a la imagen de la Virgen una banda de música.

Nada más lejos de la realidad. El paso de la Virgen es portado por muchos que se acercan a él; siempre hay lugar para esa persona que quiere llevar la imagen de la Virgen y, a la voz de "una promesa" se va haciendo un singular pasillo para poder acceder al paso. No hay horarios preestablecidos en su recorrido pues ahora el tiempo lo marca Ella y Su Hijo, el Pastorcito Divino, que como El mismo dijo, El es el Tiempo: el principio y el fin.

El interminable repique de las campanas que proviene de la Ermita y de las espadañas de las casas de las distintas hermandades avisará desde muy temprano que la procesión comenzará y este sonido inundará la aldea hasta la entrada de La Reina de las Marismas bien entrado el mediodía del lunes.

Ella irá visitando todos los Simpecados de las Hermandades. Primero se acercará a la marisma del Coto de Doñana que se encuentra al pié de la Ermita quizá en recuerdo de todos sus hijos rocieros que ya no se encuentran entre nosotros pero que disfrutan de la Vida Eterna junto al Padre Celestial. Y en la mañana del Lunes, los primeros rayos del Sol iluminarán el rostro de la Señora que reluce, con el frescor de la mañana, en toda su belleza inigualable y hasta el mediodía del lunes se paseará entre el Valle que forman sus hijos.

Y cuando se acerca a cada Simpecado, el rezo de la Salve que sirve de cauce extraordinario de espiritualidad cristiana para hablar con la Virgen. Curioso es el ver al capellán de cada hermandad con sus manos extendidas hacia la imagen de la Señora llevando el rezo y subido en los hombros de algunos de los miembros de cada hermandad. Ellos peregrinaron por Ella y ahora es Ella la que les da las gracias visitando a los peregrinos: la comunión en estado puro entre la Madre de Dios y sus hijos.

FUENTE:PRTALROCIERO

ALMONTE

Situado al suroeste de la península ibérica y en la provincia de Huelva, Almonte es uno de los municipios más extensos del territorio nacional. Las 86.000 hectáreas de su término abarcan tres núcleos de población Almonte, El Rocío y la playa de Matalascañas, 30.000 hectáreas son del Parque Nacional de Doñana lo que supone  un 53 % del total y 14.000 del parque Natural. La villa de Almonte posee una rica cultura tradicional que se evidencia en el núcleo de Almonte en la Iglesia Parroquial de al Asunción, El ayuntamiento (S. XVI), así como en los diversos monumentos e instalaciones, como el Museo de la Villa, en los que se ofrece una amplia panorámica de la Historia del municipio. En el pueblo de Almonte también están asentadas las empresas vinícolas y productores de aceite de la localidad, las principales dentro de la agricultura tradicional, sector que ha evolucionado en los últimos años hacía nuevas formas de producción  de regadío entre las que destacan el cultivo de la fresa, en la zona del antiguo Plan Almonte-Marismas, fruta que se produce actualmente incluso en su especialidad ecológica utilizando la “marca” de calidad “Doñana”.

Existe otro sector fundamental en la economía almonteña, el turismo tiene como principales atractivos la oferta de sol  playa de Matalascañas , el turismo de naturaleza de Doñana y los festejos tradicionales y las actividades hípicas que tiene cono protagonistas a la aldea del Rocío, sede de esta famosa romería, sin olvidar tampoco la feria de San Pedro en Almonte, a finales de junio, que conserva un uso tradicional entrañable, único en España y en el mundo : la saca de Yeguas.
FUENTE:PORTALROCIERO